domingo, 6 de septiembre de 2015

Sensaciones



                                                                         TORPEZA



En estos días he querido diferenciar el impacto de una imagen a la que habitualmente estamos acostumbrados a ver en televisión o en otros medios de comunicación: ver personas muertas por doquier, así, a lo tremendo.
Hablo de la muerte del niño sirio. Entender la diferencia de que un niño muera en la playa en las circunstacias que le rodean a la de otros que también mueren en Siria por la guerra o la de aquellos que fallecen cada diez segundos de hambre aproximadamente, pues perdonen mi torpeza, pero tengo un mosqueo tremendo. Y más criaturas, que siguen muriendo por motivos diversos en todo el mundo. Sinceramente, no entiendo nada. Algunas personas dirán, pues si no entiendes nada, ¡cállate! y haz algo. Pues os diré una cosa,  tampoco hago nada al respecto. Parece como si la imagen hubiera impactado en mi lado insensible donde no he querido que llegue el dolor ajeno (imposible, pero lo intento). La imagen, ya les digo: todavía sigue en mis retinas y con el mosqueo a flor de piel; será que a orillas de la playa, la muerte de un niño vestido trae al mundo noticias diferentes. Soy tan torpe, que no sé diferenciar _nada_.  Y esto, me derrumba.


Os dejo esta entrada que Francisco Alba dedica a tal imagen y al ruído que parece ser, nos tienen acostumbrados, con un suculento relato.


 http://selvadevariaopinion.blogspot.com.es/



Con cariño, Lou.

3 comentarios:

J. R. Infante dijo...

Hola Lou: No es la primera vez que la trágica imagen de un niño aparece en la primera página de los periódicos. Es cierto que cada segundo se está produciendo una situación desagradable en la que el niño es la victima. Son los débiles de esta película que nos tenemos montada los adultos. Yo creo que no son necesarias esas imágenes. Lo que es necesario ya sabemos lo que es: acabar con la guerra, con la violencia, con las injusticias, con la desigualdad... en fin, para qué seguir. Remanguémonos y manos a la obra.- Besos

Dyhego dijo...

Lourdes:
Las imágenes de niños "venden" mucho. ¿El fin justifica los medios? Cualquiera sabe. Si esa imagen sirve para hacer visible la tragedia de los desplazados por guerra, pues, supongo que será "positivo".
Recuerdo hace unos años la imagen de una niña asedidada por un buitre. El fotógrafo estuvo bastante tiempo para captar la imagen. Evidentemente el ave carroñera no se comió a la niña, pero el fotógrafo se suicidó tiempo después.
Lo malo es que una tragedia desplace a otras. ¡Son tantos los frentes abiertos por el horror!

L. N.J. dijo...


Hola José, pues eso creo yo. La imagen como cualquier otra que veamos en cualquier medio es desoladora, no entiendo qué hay detrás de todo esto. En fin...

Saludos

*

Hola Diego, todo lo que sea para ayudar es positivo, desde luego no hay duda en ello. No sé a qué fin te refieres, si una imagen así origina que se acabe una guerra, pues adelante. Si no, ¿de qué estamos hablando?. Quizás de la ayuda que se le ofrece a los refugiados en los países que van llegando, la acogida a partir de ahora es mucho mejor.
Yo me sentí muy mal como muchísimas personas que vieron a esa criatura, pero también me sentí manipulada.

El fotógrafo se suicidó dentro de su coche, si recuerdo bien. Igual de impactante fue la imagen y ¿cambió alguna situación?. Aún así,sigo sin entender nada, ¿acaso no sabíamos lo que estaba pasando en Siria?.


Gracias