sábado, 19 de septiembre de 2015

Amor



                                                              Amor


Nunca creí en el amor de Cenicienta, ni de esos estúpidos cuentos donde nos enseñaban que esperar a un príncipe era un tormento. Si bien no era príncipe, era un animal como "La bestia" que al fin y al cabo, transformó el prototipo de lo feo en bello. Y es que para amar y para entender el amor, "llevamos siglos de experiencia". No era yo, una niña empalagosa y soñadora en estos temas de amoríos.
Pues es el amor un tanto caprichoso, lo mismo ensimisma entre nubes que crea una lucha sangrienta entre el ser humano y dioses.
No nos olvidemos del dilema entre el corazón y la razón. Otro desatino de la naturaleza a la que estamos sometidos, de por vida.
Voy a dejarlo de momento en quizás... tiene más probabilidad de ser más cierta la duda, que el eterno sí de_ hasta que la muerte nos separe_.




                            
                                     


Con cariño, Lou.

6 comentarios:

Dyhego dijo...

El amor llega, va, viene y hace lo que quiere con las personas.

Andrei Rublev dijo...

Puestos a jugar con las palabras...


https://youtu.be/K4MeJVp74h8

J. R. Infante dijo...

La suerte que tenemos los humanos es que el abanico amoroso es muy amplio y amamos tanto a los seres animados como a los inanimados, o podemos amar. Lo que hace que se complique el asunto es cuando se une al enamoramiento. Entonces las personas somos otras y ahí nos duele, amiga.- Un abrazo

L. N.J. dijo...

Hola Diego, somos así...

*

Andrei, jeje.

*

José, dice Walter Riso que el amor está sobrevalorado. Pues sí.


Gracias a los tres por tentar a tan delicada cuestión:)

Mark de Zabaleta dijo...

El eterno dilema que nos hace siempre dudar...

Un cordial saludo

L.N.J. dijo...

Hola Mark, quizás se duda cuando no se ama o no se es amado de verdad.

Saludos