domingo, 3 de mayo de 2015

Sensaciones




La gran tragedia de Nepal








Dan la noticia en un telediario del nacimiento de un bebé tras el trágico terremoto en Nepal y justo a continuación la noticia del nacimiento de la nueva princesa de Cambridge. De la que por supuesto, seremos continuamente informados a través de todos los medios de comunicación y durante largo periodo de tiempo. O toda una vida, la sensación de ser bombardeados.
Pero tras la alegría de todo nacimiento, lo que más abruma de todo es el escenario de la vida en que sucede cada acontecimiento y de qué manera la vida es perfecta pero injusta. Aún así, parece que un terremoto hace que el nacimiento de un bebé en Nepal, sea diferente, como si de otra princesa o príncipe se hablara sobre la tierra que cae destruyendo a miles de personas mientras la criatura acaba de nacer y otra pequeña nepalí de cuatro meses es rescatada bajo los escombros.
Dentro de la tierra, bajo la tierra y sobre su superficie... pero en el Planeta Tierra.




                                                                                                                   

                                                                     

Je crois entendre encore
(Todavía puedo oír)


Yo creo todavia escuchar
Oculto bajo las palmeras
Su voz suave y sonora
Como un canto de las palomas.

Oh noche hechicera
Divino rapto
Oh recuerdo cautivador
Loca embriaguez, dulce sueño!

En la claridad de las estrellas
Yo todavía creo verla
Sus largos velos entre abiertos
En la cálida brisa de la tarde.

Oh noche hechicera
Divino rapto
Oh recuerdo cautivador
Loca embriaguez, dulce sueño!

Recuerdo encantador!
Recuerdo encantador!


                                                                  Joshua Bell

                                                                              
                                                                   

 Con cariño, Lou.

3 comentarios:

Fackel dijo...

Las empresas periodísticas juegan a eso, a equilibrar la información, que produce sus beneficios, no a equilibrar la cruda realidad, que solo existe si la convierten en "noticia". Es una falacia el concepto de noticia y de información al uso, aunque se justifique. Estoy de acuerdo contigo, de la niña rica sabremos todo lo que queramos saber durante años, del bebé pobre, si sobrevive en los próximos meses, será el olvido. ¿Un único mundo? ¿Los mismos valores? ¿Idénticos criterios para sopesar ambas circunstancias?

Tristeza, impotencia. Gracias por esa sensibilidad y denuncia.

Dyhego dijo...

Terribles injusticias, Lourdes.
Salu2.

L. N.J. dijo...

Hola Fackel, gracias a ti.
Fue así, inmediatamente dar la noticia del nacimiento de la niña Nepalí y a continuación la de Cambridge. Me impactó ese cambio tan brutal, desde el caos a la felicidad; en un segundo. Y lo peor de todo, de manera tan natural, como si estuviéramos ya acostumbrado a ello.

*

Sigue temblando la tierra en Nepal Diego, a ver si para ya de una vez.

Gracias