lunes, 9 de marzo de 2015

Sensaciones


   
                          Mi vida sin hacer



No leo ni escribo nada, lo primero me está matando. Es mi droga y no la encuentro. Quiero viajar, leer y escribir, pero mi vida está sin hacer. Sigo haciendo papiroflexia con la vida, me gusta este juego tan divertido.
Sigo sin oir a Dios, pero tampoco a los grandes: Bach, Mozart..., ni a las personas.  Aunque ahora escucho a otros grandes. Todos son y somos grandes, pero pequeños. No entiendo que seamos así: grandes y pequeños; grandes o pequeños. Es el desconcierto, la locura. Las pulsaciones me aumentan, me recuerdan a  Allan Poe y a su corazón delator.  Mi corazón me delata, estoy derrotada por sus latidos.
Los latidos son los segundos de un reloj, ese reloj viejo y sonoro que con su vibrante tic-tac deja pasar el tiempo. El reloj bombardea tiempo para la vida y el corazón sangre para nuestro cuerpo. 
Pero nada es nuestro, al final, todo es efímero. No sé si hacer mi vida o dejarla tal cual, como el pájaro de papel en las manos de una niña para echarlo a volar y después creer que voló de verdad.




                                                                        

Con cariño, Lou.

4 comentarios:

Dyhego dijo...

Con la primavera, Lourdes, seguro que se pasan esos nubarrones negativos que te acechan.
Salu2 animadores.

L. N.J. dijo...

Sólo son sensaciones Diego. La percepción de lo que hay detrás de todo esto, es otra cosa.

Muchas gracias.

J. R. Infante dijo...

Ánimo, Lou, la vida es así, no es plana y no está nada mal reflexionar como tu lo haces.
Un abrazo

L. N.J. dijo...

Hola José, pues adelante con todo. De todo un poco:

http://youtu.be/qNseEVlaCl4

Saludos