lunes, 17 de noviembre de 2014

Aventurero Literato


                                                   





Que el libro empiece por el poema ·Fiesta· y finalice en el poema ·Contra el ruído· no sé si está programado por el autor del libro Masa crítica de Francisco Alba, o al azar lo escribió así. Una fiesta muy entretenida, aunque en un principio aventurarse a entrar en ella tiene sus riesgos, después se sale con esas copas de más donde con la resaca se puede escribir cualquir cosa.
Se presenta el autor como un sufridor nato, un autista diferente que deja que la locura junto a la realidad, exprese sus palabras. Francisco Alba nos deja claro, que todos necesitamos esa pequeña isla que de vez en cuando anhelamos después de tolerar una larga historia de sucesos.

Qué bello que en el poema ·Fiesta·, el pianista entierre las notas en el escote de la mujer blanca, un pianista gordo, imagino que de color negro. Con unas manos hermosas que tocan géneros musicales. Feliz, borracho y a punto de morir. Pero feliz.
Lo que caracteriza al autor de Masa crítica es que él viaja continuamente de ida y vuelta, una espiral que  gira de dentro hacía fuera y viceversa, el show de las ideas, sin coherencia, con leyes, normas, política, humor... Un ·Happy Few· con una dieta a base de patatas o ·Madera de huesos· con un insecto moribundo hasta el ·Reloj de príncipes· con Carlos V, ese príncipe prognato. ¡Qué cachondo es el mundo!.
Todo caerá sobre su propio peso, la vida se nos va. En el poema ·Quattrocento· aparece un precioso verso:
            "La nieve cae muy lenta en los nombres de Cristo".

Me fascina ·Oración por mi hija· "mit Liebe", con cariño; recordándome aquello que descubrí en la película Million Dolar Baby "Mo cuishle", mi amor, mi sangre. En este poema, Lucía es bella, es el alma de todas las almas, pero Lucía es un poema que donde cuidar a una criatura imaginaria es casi imposible describirla tal y como ella hubiese sido.
Tanto dolor, tanta ilusión, alegría, prisas, mentiras, información, esperanzas... en un mundo donde parece que nuestro corazón es la tierra, agitada dentro de una batidora que salpica lo más íntimo de nuestro ser. Del corazón de F.A. emana sus versos, escribe uno de ellos para ·Elegía·:
    
            "Y la niebla ascendía el río su calavera oculta por un pasamontañas".

Con ese diablo que desvastaba las cosechas y que me recuerda esa cita de Pierre Foldest: "reza para que el diablo regrese al infierno".

Tiene el intelecto del autor cierto impulso para desbordar al lector en el abismo, esas noticias (verdades, mentiras, cómo y de qué manera nos dejamos engañar...) y nos dejamos atrapar en el nihilismo pero que el autor parodia en una camiseta para ponernos en ella lo que nos dé la gana. Nadie se aleja del mundo en el que vivimos y se va a una isla sin creer en nada ni llevarse nada. No, F.A. sabe muy bien como parodiamos lo que tanto nos desagrada; y puede que marchándonos a esa isla nos demos cuenta de como bien dice él en su poema ·Balada de los ahorcados·:

          "Amamos la Belleza sin ostentación y perseguimos el saber tenazmente".

Nos llevaremos nuestros pensamientos, nuestros recuerdos...

A la vez de brusco es sutil, en su ·Soneto Romántico· aparece Mozart, donde se le puede amar en un vagón de metro y a la vez en ·Voces de medianoche· se atreve a decir: eres diestra y sabes manejar la debilidad masculina delatando el autor del libro su debilidad femenina con otro verso que dice ser una sentencia de Filón de Alejandría  <Cuando veas a un hombre nuna olvides que está tramando algo>.
En su poema ·Sistemas· me pierdo jugando gracias a detelles sencillos, perderse al antojo y al capricho de lo que a uno le dé la gana. Pero esto es solo una utopía, ser lo que uno quiere se desmiente en ·Barroco· cuando el autor aprecia que _hace apenas unos millones de segundos yo era algo solo visible al microscopio y de qué manera un ente equilibrado puede salir de esto_. Pues en ello estamos todos, hasta el final de nuestros días.

Bellísimo poema es el de ·Soldado·, recordándome The Partisan de Lehonard Cohen.      Hermosísimo ·Scherzo·, la parte literal de las matemáticas en un poema. Muy hermoso.
Todos soñamos cuando leemos, y yo lo he hecho con Eurídice, si ya una mujer maneja la debilidad masculina; en Euride, F.A. deleita su debilidad como Orfeo. Al fin y al cabo, aunque lo parezcan, no son tipos duros. De amar a entender el amor, todos sabemos lo que cuesta; de entender la vida a vivirla, ya se encarga su autor de liarnos más de lo que estamos.
Hastiado de la historia, que para vivirla y contarla hay que gritar un poco, como lo demuestra en sus variopintas y humorísticas ideas, en ella vamos remando todos.
Y como no, gran importancia tiene alejarse del ruido y estar en su contra. No debemos olvidarlo nunca, porque F.A., por un poco de silencio puede llegar a matarnos tan delicadamente con unas de sus burlas literarias. Lo leerán en su poema ·Séneca· donde dice:

              "Mi busto de poliuretano adorna las gasolineras de Luxemburgo"

que con una filosofía escalofriante me recuerda a unos pechos de mujer operados y a punto de estallar.


Esa continua información de la que el autor ha sido capaz de retener en Masa Crítica de manera tan milimitrada, me dice que su mente es una auténtica máquina pensante. Así escribe Francisco Alba, como un ser inteligente y sensible, intentando desatar cada detalle de una bomba explosiva, chispita a chispita y con tanta desesperación en la vida real que todos experimentamos de muy mal gusto como en su poema ·Nadie·. Y nadie se escapa de ·Sistemas·:

Regula mis niveles de entropía.
Regula mis sinapsis.
Sinergias de colores que me hacen
salivar como el perro de Pavlov.
          Sea todo en beneficio de algo.



                               
                                                              


Con cariño, Lou.

4 comentarios:

Dyhego dijo...

Lourdes:
Muy buena crítica. Te animan a leerlo. Lo tendré en cuenta.
Muchas gracias.
Y la música, un auténtico regalo.
Gracias.
Salu2 librescos.

L. N.J. dijo...

Gracias Diego, a ver, que sigo aprendiendo. Estoy en ello y creo que nunca acabaré.

Muchas gracias.

Andrei Rublev dijo...

Orgulloso de ambos amigos...

L. N.J. dijo...

Gracias Andrei...:)