martes, 26 de agosto de 2014

Mi edad.



 
          Hoy cumplo 46 años.
                                                       
                                                                            :Diagnóstico:


                                                     La imposibilidad, lo invisible, lo invencible.



No es fácil la vida, pero nadie dijo que imposible, de hecho estamos en ella.
Soy perspicaz, terca e irremediablemente soñadora; pero parte visible, lo cual, soy parte real. Padezco de medio corazón blando y el otro duro. Mis latidos que sólo se escuchan en la parte blanda a veces llegan a la garganta, especialmente en momentos de mucha tensión.
Los latidos de mi corazón duro, están en mis pies, aquí los siento menos; es cuando voy sonámbula por la vida y parece que sólo soy la carcasa de un cuerpo sin alma. 
En la noche, suelo sacar mi corazón de su cavidad y dejarlo en mi mesilla de noche, entre la Biblia, los Vagabundos de Jack London y Bach... entre tantos detalles de esta vida. No dejo nada en su sitio, soy el desorden dentro de un orden,  como la vida misma. El hueco que queda dentro de mí en las largas noches es para los sueños vacíos, que también merecen su espacio. Como lo tiene de igual manera lo invencible, ese error de creer que nunca he sido derrotada; especialmente para sobrivivir una vez más, a la vida.

 

   *                                                                         *                                                                                    *

"El corazón de las criaturas es la fundación de la vida, el principio de todo del sol del microcosmos, donde toda la vegetación depende, del vigor y la fuerza del flujo" William Harvey (1628)

                                                                                                 

                                                              
Con cariño, Lou.

7 comentarios:

jean dijo...

Tu materialidad es ilimitada. Disfruta de ella y adelante. Felices y lujosos años.

Otto dijo...

Bella carcasa para albergar tan nobles propósitos, sueña, sueña hasta vaciarte de tan aspera carcasa.

J. R. Infante dijo...

Vive hasta tener que decirle a la felicidad: tómate unas vacaciones.
Preciosa edad para que los sueños no se desvanezcan.
Sincero abrazo.

bicefalepena dijo...

Siempre se está a tiempo de lograr la felicidad y de desearla.
Disfruta de tus sueños hasta que se cumplan.

Andrei Rublev dijo...

Felicidades (con retraso)

Dyhego dijo...

Espero que hayas pasado un buen cumpleaños.
Salu2, Lourdes.

L. N.J. dijo...

Muchas gracias compañeros blogueros. Os dejo para compartir y disfrutar:

http://youtu.be/K_mJ1NgqiSk

Bueno, seguiremos hasta los 120 años; Dios mediante, el camino mediante, la fe mediante, el yo qué sé qué mediador...:)