sábado, 17 de mayo de 2014

Flor de un día.

                 
                           Amapola, rojo vivo escarlata






                                     

Antes de la Primera Guerra Mundial, en Flandes, un área que hoy ocupa parte de Bélgica, Francia y Holanda, crecían muy pocas amapolas. Pero debido al pesado bombardeo que sufrieron esos suelos arcillosos durante la guerra se enriquecieron con caliza y residuos y las amapolas empezaron a florecer. Cuando terminó la guerra, la caliza se reabsorvió rápidamente y volvieron a desaparecer. En Flandes se establecieron cementerios para los soldados caídos. El Teniente Coronel John McCrae, que fue un oficial médico canadiense durante la guerra, fue el primer responsable de la adopción de la amapola como un símbolo del recuerdo. En 1915 escribió "In Flandes flieds" (En los campos de Flandes) un poema que se publicó en la revista Punch y que comienza así: In Flanders Fields the poppies blow Between the crosses, row on row That mark our place; and in the sky The larks, still bravely singing, fly Scarce heard amid the guns below. 



"En los campos de Flandes
crecen las amapolas.
hilera a hilera
entre las cruces que señalan nuestras tumbas.
Y en el cielo aún vuela y canta la valiente alondra,
escasamente oída por el ruido de los cañones.

Somos los muertos.
Hace pocos días vivíamos,
cantábamos, amábamos y eramos amados.
Ahora yacemos en los campos de Flandes.
Contra el enemigo continuad nuestra lucha,
tomad la antorcha que os arrojan nuestras manos agotadas.

Mantenerla en alto.
Si faltáis a la fe de nosotros muertos,
jamás descansaremos,
aunque florezcan
en los campos de Flandes,
las amapolas."   



La primera guerra mundial comenzó el 28 de julio de 1914 y finalizó el 11 de noviembre de 1918. 
La flor de la amapola (delicada y de gran belleza), sólo dura un día; si se mueven, la mayoría no volverá a florecer durante varios años.

"Hay bellezas que deberían durar eternidades.  Y guerras de tan sólo un día, como mucho".


                                                          


Esta entrada nace porque esta primavera quiero ver un extenso campo de amapolas.

Con cariño, Lou.

9 comentarios:

Dyhego dijo...
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Andrei Rublev dijo...
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bicefalepena dijo...
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L. N.J. dijo...
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J. R. Infante dijo...
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L. N.J. dijo...
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Anónimo dijo...
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L. N.J. dijo...
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L. N.J. dijo...

Pido perdón, lo eliminé todo sin querer.