domingo, 27 de octubre de 2013

La vieja alameda.






La alameda está vacía, tiene los bancos rotos por el paso del tiempo. Quién era aquel señor que dejó allí su bastón junto a su sombrero colgado en el respaldo de un banco y el pitillo medio apagado.
Me siento junto a sus cosas para cuidarlas, a la espera. El sombrero negro fedora tiene las huellas de sus dedos en  la base de la corona. Sus huellas descifran el tamaño de sus dedos. Huelo a colonia entre mis manos y percibo que debe de estar cerca. Puede necesitar su bastón para caminar y ese pitillo medio apagado me dice que volverá al banco.
Paseo por la alameda para buscarlo, el corazón me late deprisa, mirando entre los árboles, los rosales y las plantas que crecieron demasiado; no tenía jardinero ni dueño.
Una pequeña brisa hace revolotear las hojas secas del suelo y entre el movimiento de las ramas de los álamos, los pájaros anuncian que alguien susurra con el viento. Es él. Corro hacia el banco y siento que está allí sentado, cruzado de piernas con su bastón en la mano y su pitillo humedecido entre sus labios para agotar las últimas cenizas. 
Se levanta, toma su sombrero y con un saludo de reverencia me muestra su brazo para llevarme con él. Voy caminando a su lado hacia el corazón de esa alameda: un pedestal pequeño donde sube y queda allí postrado en la eternidad. Desde ese día, acudo a la cita para buscarlo y él me espera, plácido y acometido por la historia.






Con cariño, Lou.

7 comentarios:

Arruillo dijo...

Hola Lou
Da gusto reencontrarte por las ondas. Hacía ya tanto tiempo... Vuelves con un texto muy sugerente, con una fantasía tan hermosa como es la ver vida donde los demás sólo ven una estatua.
Un abrazo

Dyhego dijo...

Lo interpreté como un relato de ausencias. Un personaje al que añoramos envuelto en un halo de misterio y realismo mágico.
Sugerente.
Salu2, Lourdes.

John Charles Clochard. dijo...

Olé....

Xarnego dijo...

Si el árbol no te deja ver,
mira a lado y lado,
veras la inmensidad del bosque.

Con respeto te sigo leyendo.

Andrei Rublev dijo...


Me complace asistir a este parto (más largo de lo debido), precisamente en el día de mi cumpleaños.

Delicadeza, acierto en la elección de la imagen que lo ilustra, interés por el desenlace y conclusión sorpresiva y fácilmente digerible.

Bonitos aires de Dickens, Henry James, Austen...

Enhorabuena.

Gamar dijo...

Hola preciosa.
Hace muchìsimo que ya ni entro a este mundo de los blogs, pero hoy quise pasar a ver mis antiguos blogs preferidos.
Por suerte este lugar tuyo sigue siendo excelente.
Te dejo besos y tal vez vuelva a este mundo un dìa de estos.

L.N.J. dijo...

Muchas gracias Mark, Arruillo, Dyhego,
John, Xarnego, Andrei, Gamar por compartir en este medio tan distante.


http://youtu.be/hZNkCTxyB9Y

13 de noviembre de 2013 18:57